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26 abr 2011

La familia Meño y las aseguradoras acudirán este jueves a un acto de conciliación para llegar a un acuerdo económico

La vista será en el Juzgado de lo Civil nº 15 de la Plaza de Castilla a las 9 horas.

La familia de Antonio Meño, quien se quedó en coma vigil hace 22 años por una presunta negligencia médica durante una rinoplastia, y las aseguradoras de la clínica en la que se practicó la operación acudirán el próximo jueves al Juzgado de Instrucción número 15 de Madrid para asistir a un acto de conciliación con el objetivo de alcanzar un acuerdo económico.


MADRID, 25 (EUROPA PRESS)

La madre de Meño, Juana Ortega, acudirá a los Juzgados para poner punto final a este procedimiento después de que el pasado 17 de noviembre el Tribunal Supremo acordará estimar la demanda interpuesta contra las sentencias dictadas en el periplo judicial de la familia, que resultó condenada por el Alto Tribunal a pagar 400.000 euros en costas procesales en la vía civil.

El acto de conciliación se produce a instancias de la familia al no querer volver al periplo judicial que ha supuesto este caso. Juana Ortega ha indicado a Europa Press que podría llevar a su hijo a los Juzgados, aunque todavía no lo ha decidido.

El Alto Tribunal acordó el pasado noviembre anular las sentencias dictadas tanto en Primera como en Segunda Instancia y devolver las actuaciones para que las partes decidieran si repetir el proceso. Ante la aparición de un nuevo testigo en la operación, concluyó que hubo "maquinación fraudulenta" en el proceso.

El nuevo testigo era un médico que el 3 de julio de 1983, día de la operación, estuvo presente como aprendiz del cirujano y observó cómo el tubo de anestesia se desconectó, sin que el anestesista estuviera en la sala.

El Juzgado de Primera Instancia número once de Madrid condenó al anestesista de la intervención a indemnizar con un millón de euros a la familia, pero la Audiencia Provincial de Madrid revocó en apelación esta sentencia. La familia llevó el caso al Supremo, que les condenó a pagar 400.000 euros en costas procesales.

UNA OPERACIÓN ESTÉTICA

La historia de Antonio Meño empieza el 3 de julio de 1983, cuando este estudiante de Derecho de 20 años se sometió a una operación estética de nariz en una clínica madrileña, que no resultaba ni siquiera necesaria. La intervención quirúrgica se realizó con anestesia general y duró, según el cirujano, entre 20 y 25 minutos.

Sin embargo, el anestesista indicó más del doble, una hora. El resultado fue que del quirófano salió Antonio en coma vigil irreversible, con las funciones intelictivas y cognoscitivas completamente abolidas y dependiendo de los demás para poder realizar sus necesidades más elementales.

Sus padres denunciaron la situación ante el Juzgado de Instrucción nº 19 de Madrid, que condenó al anestesista porque, según el relato de los hechos y las pruebas, cabía hablar de "una cierta imprudencia en la actitud" de este profesional, con lo que la familia podría cobrar la indemnización que permitía cubrir las atenciones que necesitaba Antonio.

Según recoge esta sentencia, el anestesista procedió a la extubación del paciente sin existir evidentes signos de que Antonio hubiera recuperado la respiración espontánea. A los cuatro o cinco segundos de haberle retirado el tubo le sobrevino un vómito y debido a su falta de reflejos por no haber recuperado la respiración, lo tragó, aspirándolo por vía aérea, y le causó un bronco espasmo que le dejó sin oxígeno.

Sin embargo, el anestesista recurrió en apelación su sentencia condenatoria y la sección séptima de la Audiencia Provincial de Madrid revocó la dictada en primera instancia, absolviéndole y dejando a la víctima sin la indemnización. Fue cuando a los padres de Antonio sólo les quedó la vía civil y acudieron al Tribunal Constitucional.

25/04/2011 - 18:46



http://ecodiario.eleconomista.es/espana/noticias/3014370/04/11/La-familia-Meno-y-las-aseguradoras-acudiran-este-jueves-a-un-acto-de-conciliacion-para-llegar-a-un-acuerdo-economico.html

5 abr 2011

CARTA A UN MALTRATADOR. DE FERNANDO ORDEN RUEDA.


Hoy me enviaron esta carta de Fernando, el resto queda bien plasmado en la carta, carta que bien se podría aplicar a todos aquellos que utilizando o aplicando la Justicia, comenten muchas injusticias, llámense Jueces, Abogados o quien la implante de forma arbitraria y abusiva.


Se la quiero de dicar a la familia Meño que han sido DURANTE 22 AÑOS y siguen siendo MALTRATADOS por esas personas que dicen luchar por su bien he implantan más injusticia cada segundo que transcurre sin darles una solución.



CARTA A UN MALTRATADOR


Fernando Orden Rueda 2º de Bachillerato, de Ciencias de la Salud. IES Bioclimático, de Badajoz. II Premio del II Concurso Nacional 'Carta a un maltratador', convocado por la Asociación 'Juntos contra la violencia doméstica'
Para ti, cabrón:

Porque lo eres, porque la has humillado, porque la has menospreciado, porque la has golpeado, abofeteado, escupido, insultado... porque la has maltratado. ¿Por qué la maltratas? Dices que es su culpa, ¿verdad? Que es ella la que te saca de tus casillas, siempre contradiciendo y exigiendo dinero para cosas innecesarias o que detestas: detergente, bayetas, verduras... Es entonces, en medio de una discusión cuando tú, con tu 'método de disciplina' intentas educarla, para que aprenda. Encima lloriquea, si además vive de tu sueldo y tiene tanta suerte contigo, un hombre de ideas claras, respetable. ¿De qué se queja? Te lo diré: Se queja porque no vive, porque vive, pero muerta. Haces que se sienta fea, bruta, inferior, torpe... La acobardas, la empujas, le das patadas..., patadas que yo también sufría. Hasta aquel último día. Eran las once de la mañana y mamá estaba sentada en el sofá, la mirada dispersa, la cara pálida, con ojeras. No había dormido en toda la noche, como otras muchas, por miedo a que llegaras, por pánico a que aparecieses y te apeteciera follarla (hacer el amor dirías) o darle una paliza con la que solías esconder la impotencia de tu borrachera. Ella seguía guapa a pesar de todo y yo me había quedado tranquilo y confortable con mis piernecitas dobladas. Ya había hecho la casa, fregado el suelo y planchado tu ropa. De repente, suena la cerradura, su mirada se dirige hacia la puerta y apareces tú: la camisa por fuera, sin corbata y ebrio. Como tantas veces. Mamá temblaba. Yo también. Ocurría casi cada día, pero no nos acostumbrábamos. En ocasiones ella se había preguntado: ¿y si hoy se le va la mano y me mata? La pobre creía que tenía que aguantar, en el fondo pensaba en parte era culpa suya, que tú eras bueno, le dabas un hogar y una vida y en cambio ella no conseguía hacer siempre bien lo que tú querías. Yo intentaba que ella viera cómo eres en realidad. Se lo explicaba porque quería huir de allí, irnos los dos...Mas, desafortunadamente, no conseguí hacerme entender. Te acercaste y sudabas, todavía tenías ganas de fiesta. Mamá dijo que no era el momento ni la situación, suplicó que te acostases, estarías cansado. Pero tu realidad era otra. Crees que siempre puedes hacer lo que quieres. La forzaste, le agarraste las muñecas, la empujaste y la empotraste contra la pared. Como siempre, al final ella terminaba cediendo. Yo, a mi manera gritaba, decía: mamá no, no lo permitas. De repente me oyó. ¡Esta vez sí que no!-dijo para adentro-, sujetó tus manos, te propinó un buen codazo y logró escapar. Recuerdo cómo cambió tu cara en ese momento. Sorprendido, confuso, claro, porque ella jamás se había negado a nada. Me puse contento antes de tiempo. Porque tú no lo ibas a consentir. Era necesario el castigo para educarla. Cuando una mujer hace algo mal hay que enseñarla. Y lo que funciona mejor es la fuerza: puñetazo por la boca y patada por la barriga una y otra vez... Y sucedió. Mamá empezó a sangrar. Con cada golpe, yo tropezaba contra sus paredes. Agarraba su útero con mis manitas tan pequeñas todavía porque quería vivir. Salía la sangre y yo me debilitaba. Me dolía todo y me dolía también el cuerpo de mamá. Creo que sufrí alguna rotura mientras ella caía desmayada en un charco de sangre. Por ti nunca llegué a nacer. Nunca pude pronunciar la palabra mamá.

Maltrataste a mi madre y me asesinaste a mí. Y ahora me dirijo a tí. Esta carta es para tí, cabrón: por ella, por la que debió ser mi madre y nunca tuvo un hijo. También por mí que sólo fui un feto a quien negaste el derecho a la vida. Pero en el fondo, ¿sabes?, algo me alegra. Mamá se fue. Muy triste, pero serenamente, sin violencia, te denunció y dejó que la justicia decidiera tu destino.

Y otra cosa: nunca tuve que llevar tu nombre ni llamarte papá. Ni saber que otros hijos felices de padres humanos señalaban al mío porque en el barrio todos sabían que tú eres un maltratador. Y como todos ellos, un hombre débil. Una alimaña. Un cabrón.

http://elrinconderayodeluz.blogspot.com/2008/06/relato-fernando-orden-rueda-2.html

16 feb 2011

REVISIONES DE ANTONIO.

El paso día 14, a Antonio se le hicieron diversas pruebas que estamos esperando nos den los resultados, en principio no parece que sean desalentadores.

Juana Ortega.

9 feb 2011

DEDICADO A LA FAMILIA MEÑO.

Mientras desmontábamos la caseta, Dº Luis Serena me dejó esto dedicado a los Meño, al llegar a casa me puse a leerlo con la tranquilidad que se merecía, así que como no colgarlo y darle las gracias por ello.

Que el mundo se entere
que el mundo sepa la verdad
la falta de respeto a las personas
de esa gente ruin y desalmada
cuanto daño suelen causar
Que el mundo lo conozca
que se corra la voz ya
que hay gente irresponsable
que cometen graves delitos
jugando con la vida
y el futuro de los demás
El mundo debe conocer
de lo sucedido, toda la verdad
lo ocurrido, con Antonio Meño
un hombre joven y normal
entregado a un arreglo de estética
bajo los cuidados
de un supuesto profesional
pero que abandona su trabajo
abandonando así una vida
que es obligado seguir vigilando
porque es la única responsabilidad
Ahora se esconde
por que solo desea olvidar
ahora andará entre cloacas
sabiendo que mintió a la verdad
que merece el mayor de los castigos
por su negligencia y su maldad
por su falta de hombría
por su falta de profesionalidad
viviendo tantos años en la mentira
y con sus socios, en complicidad
"tanto monta, monta tanto
eso que todos ahora deben pagar
Que el peso de la justicia
como castigo, les caiga ya
porque los clientes
hasta que no salgan por la puerta
no finaliza la responsabilidad.

Antonio

Que Dios te proteja
y a tus padres, ayude en la lucha final
les de todo su amor y bendición
para que la verdad triunfe
y caiga sobre la mentira y la maldad
y descanséis los tres muchos años
sabiendo que la ley, y la justicia
ha reconocido la verdad, de la verdad.
De: Dº Luis Serena.
Gracias Caballero.

8 feb 2011

REVISIONES MÉDICAS





Por diversas causas, no hemos podido hacer un seguimiento más a menudo del blog.


Los acontecimientos y la vida de Juana han cambiado y mucho en estos meses desde que abandonó la Plaza. La próxima semana, Antonio tendrá un reconocimiento médico exhaustivo después que los servicios sociales de Móstoles estén atendiéndole en su casa.


Solo decir que, Juana sigue su lucha en su casa, con nuevos acontecimientos que, sin su previo permiso no puedo manifestar, intentamos convencerla que sea ella misma quien de contestación en internet, así que poco a poco espero que lo consiga.



Saludos.

27 dic 2010

LA DESGARRADORA DE LA FAMILIA MEÑO


La familia Meño


La desgarradora historia de la familia Meño es una lección de coraje y un despreciable ejemplo de mala praxis. Antonio Meño entró en quirófano para someterse a una sencilla operación de cirugía estética en 1989 y salió en coma irreversible. Los padres vencieron la primera batalla judicial. El anestesista de la operación fue condenado por negligencia. Un infierno de apelaciones derivó en la condena definitiva. El Supremo arrebató la razón a la familia y la condenó a pagar 400.000 euros en concepto de costas judiciales.

El Supremo arrebató la razón a la familia y la condenó a pagar 400.000 euros en concepto de costas

Sus padres, panaderos jubilados de Móstoles, se declararon insolventes. Embargada su casa, construyeron una caseta de lona y madera en una plaza de Madrid y emprendieron la lucha a pie de calle. La rutina marcó la vida de los Meño hasta que el doctor Ignacio Frade, aprendiz en el momento de la intervención de Antonio, decidió testificar en contra del anestesista y el Supremo falló a su favor.

La lógica judicial sería alcanzar un acuerdo económico extrajudicial. Sin embargo, Luis Bertelli, el abogado de la familia, ha dejado el caso. "Él dice que su objetivo era darle la vuelta al caso. Y que ya se lo ha dado". Juana Meño suena cansada. Pero no abandona.

http://www.20minutos.es/noticia/913875/0/Protagonistas/anonimos/2010/



3 dic 2010

EL CALABOZO


El calabozo de la Justicia para la familia Meño. 21 años han estado dentro, donde todos les metieron y del que nadie quiso sacarles. Vieron la luz en esa puerta abierta que, resultó ser una puerta falsa para condenarles de nuevo a vivir entre las rejas del Calabozo.



El Calabozo
Calabozo, calabozo,

experiencia inolvidable,

por algo te llaman "El Pozo"

y me impides que yo hable.

Y yo allí dentro y solo

sigo cantando y cantando

para no volverme loco.

El tiempo sigo esperando

que pase pronto y en tanto

para ir al baño pido permiso

y me dan de comer sopa y guiso.
Calabozo, calabozo,

no sos un lugar hermoso

en tus cuatro paredes habito,

lloro, río, callo y grito.

Meditando, meditando,

preguntándome ¿hasta cuando?

Escribo poesías, mientras tanto

el clima me sigue helando,

esperando y esperando,

que el tiempo pase, volando,

aguardando un largo año.
Calabozo, calabozo,

fuente de tristeza y gozo

brote de alegrías y penas

mientras espero venga mi condena.

Recuerdos que llegan a mi mente,

del pasado, que ya no vuelve,

mientras de sobrevivir trato

debiendo aguantar el maltrato,

afrontando cualquier daño.

Por eso calabozo, te quiero preguntar:

¿Hasta cuando seguirás siendo “mi lugar”?


A QUIENES HAN COLABORADO GRACIAS, A QUIENES LES HAN DEJADO DENTRO SIN ALIENTO Y SIN ESPERANZA GRACIAS, A QUIENES LES HAN DADO ÁNIMOS GRACIAS, A TODOS GRACIAS.



DE ACOSTA AZUAJE.


UN ANTES Y UN DEPUES DEL 19 DE NOVIEMBRE
http://www.youtube.com/watch?v=ykUxEJddBJs&feature=player_embedded

2 dic 2010

UN GUIÑO A LA SOLIDARIDAD




El Mosquitero — Ayer mientras veía el telediario me quedé sorprendido por unos datos que dieron alrededor de la odisea que los padres de Antonio Meño Ortega han padecido. Su hijo entró en la clínica para hacerse una rinoplastia y tras una negligencia médica éste quedó en coma. Tras el juicio la clínica quedó exonerada de toda culpa y los padres, que ya en ese momento tenían a un hijo convertido en vegetal, se les...


http://www.wikio.es/espana/sucesos/antonio_meno_ortega

28 nov 2010

EL 'YO ACUSO' DE ANTONIO MEÑO

Antonio Meño tiene hoy 42 años y lleva desde los 21 en coma vigil, postrado en una cama, mente en blanco y cuerpo martirizado. Su caso, como la lucha tremenda y heroica de su madre, Juana Ortega, y de su padre, también de nombre Antonio Meño, es una de esas historias que avergüenzan a toda la Administración de justicia, a todos los poderes públicos, estatales, autonómicos y locales, a las empresas que han intervenido en el caso, a los colegios médicos... a toda la sociedad. No es posible que una familia, en pleno siglo XXI y con la suerte -¿suerte?- de vivir en el llamado Primer Mundo, haya pasado 21 años por este proceso de sentencias y recursos sin que nadie con dos dedos de frente -o de humanidad- pusiera fin al calvario.
Basta la simple relación de hechos: Antonio Meño, estudiante de Derecho, se queda en coma con 21 años en una operación estética en 1989. En 1993, un juzgado condena al anestesista por negligencia. El anestesista recurre y en 1998, cinco años después, la Audiencia Provincial le da la razón y le absuelven. La familia recurre y a los 10 años, 10, el Supremo confirma la absolución y obliga a los Meño-Ortega a pagar 400.000 euros a los demandados por gastos judiciales. Ahora, y ante la aparición de un testigo nuevo que los acusados ocultaron, el Supremo ha ordenado reabrir el caso.

Veintiún años? ¿Es posible que en un país civilizado, Juana Ortega, Antonio Meño y su hijo hayan tenido que pasar 522 días en un tenderete en el centro de Madrid? Y ahora ¿qué hará el Supremo? ¿Otros 10 años? Queda la esperanza de que la empresa propietaria de la clínica recupere la dignidad y crea que ya está bien de tanto sufrimiento y tanto dolor, y que ha llegado el momento -hay que repetirlo: ¡21 años!- de pactar una indemnización.

Cualquier cosa servirá para acabar con la inhumana agonía de estos dos jubilados, que ya en los años cincuenta, en mitad del franquismo, tuvieron que sufrir el drama de una España que los obligó a emigrar a Francia. Ahora la ignominia y la vergüenza se la deben a un sistema democrático, pero ciego y sordo en demasiadas ocasiones.

27/11/2010

http://www.elpais.com/articulo/opinion/acuso/Antonio/Meno/elpepiopi/20101127elpepiopi_3/Tes