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28 abr. 2011

Las aseguradoras del 'caso Meño' se niegan a pagar

La familia de Antonio Meño, el hombre que ha permanecido más de 21 años en coma tras ser sometido a una intervención quirúrgica, no ha llegado a ningún acuerdo con las aseguradoras sobre la indemnización que les corresponde, ya que éstas no han presentado ninguna oferta que evite un nuevo juicio.




Las seis aseguradoras de la clínica en la que se practicó una rinoplastia a Antonio Meño, de la que salió en coma por una presunta negligencia médica, se han negado durante un acto de conciliación a pagar 1,6 millones de euros a la familia al considerar que la anulación del procedimiento por parte del Tribunal Supremo supone "un fraude procesal".



http://www.elmundo.es/elmundo/2011/04/28/madrid/1303980509.html

Las aseguradoras se oponen a pagar 1,6 millones de euros a los Meño

La familia de Antonio Meño se ha visto las caras esta mañana con las aseguradoras de la clínica en la que se practicó la operación que dejó al chico en estado vegetativo a los 21 años. Diez minutos ante la jueza han bastado para terminar el acto de conciliación sin llegar a un acuerdo. Las seis partes demandadas se han negado a pagar 1.650.000 euros porque alegan que se ha producido "fraude procesal" en el caso que llegó al Tribunal Supremo. La familia Meño reclama esta cantidad, equivalente a los 175 millones con los que condenaron a la clínica Nuestra Señora de América de Madrid la primera vez que acudieron a juicio en 1993. Más los intereses correspondientes a las casi dos décadas transcurridas.




http://www.elpais.com/articulo/espana/aseguradoras/oponen/pagar/millones/euros/Meno/elpepuesp/20110428elpepunac_2/Tes#EnlaceComentarios

SIETE HOMBRES SIN PIEDAD.

En 1957 se estrenó la Película 12 hombres sin piedad.


Un drama judicial, donde doce personas componen el jurado, uno de ellos discrepa con el resto de si absuelven o condenan a muerte al acusado.

28 / 04 /2011 - EL CASO DE ANTONIO MEÑO ORTEGA:

En el Caso de Antonio Meño, no hay Jurado, pero sí seis hombres, que bien podrían ser siete hombres sin piedad, seis visibles y uno invisible, que sin piedad alguna, una vez terminada la vista alguno de ellos, en las puertas del ascensor, ante un padre hundido tras ver la miseria de estos hombres despiadados, miserables e inhumanos, se ha presentado a consolar a la familia Meño.

No pudo más el padre de Antonio, donde ha descargado toda su ira contenida durante tantos años, ante este Jinete de la Muerte que, hizo su aparición para jactarse delante de la presa que ya intuyen está a punto de caer.

Esta PRESA que no es otra que Antonio Meño Ortega, al cual ya han condenado a otros veinte años de litigios, esperando que muera para poder enterrar su cadáver, pues tal como dijera aquel viejo refrán, “Una vez muerto el perro se acabó la rabia” zanjando así un pleito en el cual, la indignidad humana de los Jinetes habrán dejado su estela de agonía y muerte.


27 abr. 2011

La madre de Antonio Meño lamenta que "el dinero" no le "va a devolver" a su hijo tal y como estaba antes

Madrid, Europa Press La madre de Antonio Meño, el joven que se quedó en coma vigil hace 22 años por una presunta negligencia médica durante una rinoplastia, lamentó hoy, un día antes de acudir al acto de conciliación para intentar llegar a un acuerdo económico con las aseguradoras de la clínica en la que se practicó la operación, que "el dinero" no le va a devolver a su hijo tal y como se encontraba antes.




En declaraciones a Europa Press Televisión, la madre de Antonio, Juana Ortega, reconoció que "el dinero" no le "va a devolver" a su hijo "ni el destrozo" ocasionado a su familia durante todo el tiempo en el que han estado a su cuidado. "Si me dijeran que con ese dinero mi hijo se va a poder sentar o moverse en la cama, les diría: ahí lo tenéis", aseguró.



No obstante, remarcó que la familia no aceptará menos de la cantidad económica con la que en 1993 el Juzgado de Primera Instancia número once de Madrid condenó al anestesista de la intervención, algo más de un millón de euros, a lo que habría que sumar los intereses generados hasta 2011.



Juana enfrenta la cita de mañana con "bastante poco optimismo" porque cree que si después de 22 años en coma las compañías aseguradoras "no han sido capaces" de resolver su situación y ofrecer un acuerdo positivo, ya no puede "esperar nada bueno" de ellas.



Por ello, cree que el acto del jueves no supondrá una "recta final" del periplo judicial, sino "el pistoletazo de salida" hacia una nueva etapa en la que tendrán que entrar "de lleno en los juzgados a tope".



Aunque la decisión final de llevar a su hijo al acto de conciliación la tomará "en el último momento", aseguró que está "decidida" a llevarle ante los representantes de las aseguradoras porque es "el único testigo" con el que cuenta y confía en que, tal vez, de esta manera podrán ponerse en su lugar.



"ESTO ES UNA CÁRCEL"



La odisea de la familia Meño comenzó el día tres de julio de 1983, cuando el joven Antonio, entonces estudiante de Derecho de 20 años, se sometió a una operación estética de nariz en una clínica madrileña y acabó en coma vigil irreversible.



Desde entonces, la vida de toda la familia dio un giro de 180 grados. Juana contó que su vida "está reducida a 200 metros" ya que no se quiere separar más de su hijo, incluso cuando por obligación tiene que desplazarse, reconoció que siempre va "corriendo".



Aún así, Juana le sigue poniendo la televisión encendida frente a la cama en la que se encuentra y la música de Julio Iglesias o Joan Manuel Serrat, las canciones "de hace tiempo con las que él se emociona" y se le llegan a caer "unas lágrimas de miedo".

http://www.eldia.es/2011-04-27/sociedad/8-madre-Antonio-Meno-lamenta-dinero-va-devolver-hijo-estaba-antes.htm

26 abr. 2011

La familia Meño y las aseguradoras acudirán este jueves a un acto de conciliación para llegar a un acuerdo económico

La vista será en el Juzgado de lo Civil nº 15 de la Plaza de Castilla a las 9 horas.

La familia de Antonio Meño, quien se quedó en coma vigil hace 22 años por una presunta negligencia médica durante una rinoplastia, y las aseguradoras de la clínica en la que se practicó la operación acudirán el próximo jueves al Juzgado de Instrucción número 15 de Madrid para asistir a un acto de conciliación con el objetivo de alcanzar un acuerdo económico.


MADRID, 25 (EUROPA PRESS)

La madre de Meño, Juana Ortega, acudirá a los Juzgados para poner punto final a este procedimiento después de que el pasado 17 de noviembre el Tribunal Supremo acordará estimar la demanda interpuesta contra las sentencias dictadas en el periplo judicial de la familia, que resultó condenada por el Alto Tribunal a pagar 400.000 euros en costas procesales en la vía civil.

El acto de conciliación se produce a instancias de la familia al no querer volver al periplo judicial que ha supuesto este caso. Juana Ortega ha indicado a Europa Press que podría llevar a su hijo a los Juzgados, aunque todavía no lo ha decidido.

El Alto Tribunal acordó el pasado noviembre anular las sentencias dictadas tanto en Primera como en Segunda Instancia y devolver las actuaciones para que las partes decidieran si repetir el proceso. Ante la aparición de un nuevo testigo en la operación, concluyó que hubo "maquinación fraudulenta" en el proceso.

El nuevo testigo era un médico que el 3 de julio de 1983, día de la operación, estuvo presente como aprendiz del cirujano y observó cómo el tubo de anestesia se desconectó, sin que el anestesista estuviera en la sala.

El Juzgado de Primera Instancia número once de Madrid condenó al anestesista de la intervención a indemnizar con un millón de euros a la familia, pero la Audiencia Provincial de Madrid revocó en apelación esta sentencia. La familia llevó el caso al Supremo, que les condenó a pagar 400.000 euros en costas procesales.

UNA OPERACIÓN ESTÉTICA

La historia de Antonio Meño empieza el 3 de julio de 1983, cuando este estudiante de Derecho de 20 años se sometió a una operación estética de nariz en una clínica madrileña, que no resultaba ni siquiera necesaria. La intervención quirúrgica se realizó con anestesia general y duró, según el cirujano, entre 20 y 25 minutos.

Sin embargo, el anestesista indicó más del doble, una hora. El resultado fue que del quirófano salió Antonio en coma vigil irreversible, con las funciones intelictivas y cognoscitivas completamente abolidas y dependiendo de los demás para poder realizar sus necesidades más elementales.

Sus padres denunciaron la situación ante el Juzgado de Instrucción nº 19 de Madrid, que condenó al anestesista porque, según el relato de los hechos y las pruebas, cabía hablar de "una cierta imprudencia en la actitud" de este profesional, con lo que la familia podría cobrar la indemnización que permitía cubrir las atenciones que necesitaba Antonio.

Según recoge esta sentencia, el anestesista procedió a la extubación del paciente sin existir evidentes signos de que Antonio hubiera recuperado la respiración espontánea. A los cuatro o cinco segundos de haberle retirado el tubo le sobrevino un vómito y debido a su falta de reflejos por no haber recuperado la respiración, lo tragó, aspirándolo por vía aérea, y le causó un bronco espasmo que le dejó sin oxígeno.

Sin embargo, el anestesista recurrió en apelación su sentencia condenatoria y la sección séptima de la Audiencia Provincial de Madrid revocó la dictada en primera instancia, absolviéndole y dejando a la víctima sin la indemnización. Fue cuando a los padres de Antonio sólo les quedó la vía civil y acudieron al Tribunal Constitucional.

25/04/2011 - 18:46



http://ecodiario.eleconomista.es/espana/noticias/3014370/04/11/La-familia-Meno-y-las-aseguradoras-acudiran-este-jueves-a-un-acto-de-conciliacion-para-llegar-a-un-acuerdo-economico.html